La asfixia de la economía palestina como estrategia de ocupación

Lidón Soriano

Miércoles 9 de febrero de 2011, por Revista Pueblos

El pueblo palestino está cansado. Cansado de sus dirigentes, a quienes ya no reconoce como sus legítimos representantes. Cansado de la comunidad internacional, de sus interminables e inaceptables exigencias, de sus promesas incumplidas, de sus insultos mediáticos. Cansado, sobre todo, de una ocupación que no cesa, de un proyecto colonizador que les sigue arrebatando tierras, agua, olivos y esperanza.

Ilustración: Paula CabildoLa fractura entre pueblo y dirigentes resulta indiscutible. La división entre los diferentes partidos políticos es cada día mayor, produciendo una confrontación dialéctica e ideológica de importantes consecuencias en la actual coyuntura política global. Incluso en el interior de algunos partidos, como Al Fatah, la división interna, tantas veces silenciada, resulta cada vez más clara. El actual gobierno palestino es una de las tantas falacias que componen el escenario político en la región. Un gobierno de emergencia que inició su andadura en junio de 2007, cuando el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, disolvió el gobierno legítimo de unidad nacional encabezado por Hamas. Según la legislación palestina, este gobierno de emergencia debería ser de transición pero, sin embargo, ya lleva más de tres años en el poder y sin visos de cambio alguno.

El pueblo palestino está cansado. Cansado de sus dirigentes, a quienes ya no reconoce como sus legítimos representantes. Cansado de la comunidad internacional, de sus interminables e inaceptables exigencias, de sus promesas incumplidas, de sus insultos mediáticos. Cansado, sobre todo, de una ocupación que no cesa, de un proyecto colonizador que les sigue arrebatando tierras, agua, olivos y esperanza.

Salam Fayyad, un tecnócrata aupado por las potencias occidentales, consiguió ser proclamado en 2007 primer ministro por Abbas, fiel seguidor de las consignas del Cuarteto [nº 45 de la Revista Pueblos , enero de 2010.

Ilustración de Paula Cabildo.

Notas

[1] El Cuarteto está formado por Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y la Organización de Naciones Unidas (ONU).

[2] El general Dayton sirvió cinco años como coordinador de seguridad de EE UU para Israel y la Autoridad Palestina. Fue el encargado de entrenar a los cuerpos de seguridad de la Autoridad Palestina, principalmente en el valle del Jordán y en Jordania. Dejó el cargo en octubre de 2010.

[3] Husan Khader, refugiado palestino nacido en 1961 y residente en el Campo de Balata (Nablus), fue uno de los principales impulsores y líderes de la Primera intifada, siendo encarcelado por Israel en sucesivas y múltiples ocasiones. Fue el primer líder de la Intifada deportado por Israel, que permitió su regreso tras los acuerdos de Oslo (1994). Durante su estancia fuera se convirtió en embajador de la causa palestina y tras su vuelta fue nombrado diputado por Al Fatah. Critica la corrupción de la ANP y demanda soluciones pacíficas a los conflictos interpalestinos. En 2003 fue encarcelado por última vez y pasó seis años preso. Al salir de prisión fue apartado de su cargo y de la cúpula del partido.

[4] La demanda del reconocimiento de Israel como “Estado judío” o “Estado-nación del pueblo judío” por parte del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu es muy popular entre el público israelí.

[5] “Checkpoints and Barriers: Searching for Livelihoods in the West Bank and Gaza”. Disponible (en inglés) en la web del Banco Mundial (www.bancomundial.org).

[6] El término Trasnfer hace referencia a la expulsión de la población árabe de toda la Palestina histórica hacia los países árabes de alrededor. Hoy se aplica principalmente a la población árabe de Israel, concretándose en la que vive en el llamado triángulo árabe: el meshulash (“triángulo”) en la región de Wadi-Ara en el Norte de Galilea. La idea es intercambiar los territorios de las colonias que existen en Cisjordania, que pasarían a ser Israel, por este triángulo, que sería controlado por la AP.

[7] Bantustán (Diccionario de la Real Academia Española): En Sudáfrica, durante la época de la segregación racial, zona destinada a reserva de la etnia bantú.

[8] Más información en la web www.boicotisrael.net. La campaña BDS surgió en 2004 de la sociedad civil palestina, inspirada en el bloqueo internacional que se llevó a cabo contra el Apartheid de Sudáfrica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*