Articulo de J. David Carracedo, Caracas, miembro de la Fundación CEPS y Miembro del colectivo editorial del periódico quincenal de actualidad crítica DIAGONAL. sobre el Informe sobre 236 clausuras, revocaciones y no renovaciones de Radio y TV en 21 países del mundo, incluyendo EEUU y Unión Europea.


Para un acceso completo al informe pinche aquí.

El Pasado 28 de diciembre el presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, anunció que el gobierno había decidido no renovar la concesión de utilización de varios canales en abierto del espacio radioeléctrico a la empresa RCTV (sin que esto afecte a su posible emisión por cable o satélite).El anuncio incluía una serie de valoraciones políticas: “No habrá nueva concesión para ese canal golpista de televisión”. Ante esto, Marcel Granier , presidente de grupo 1BC, que controla decenas de canales de radio y televisión en todo el país y es el propietario de RCTV, denunció una violación de los derechos del canal. “Esta posición es ilegal, viola los derechos y atenta contra la libertad de expresión y contra los derechos humanos”. Sin embargo, la ley del estado venezolano, como la del resto de países, estipula que el espectro radioeléctrico pertenece y es administrado por el Estado que dispone del derecho de concesión de licencias, mientras que las infraestructuras, el material y las sedes de los canales pueden ser de propiedad privada. En cifras en Venezuela el 78% de la televisión por sistema VHF es explotada por empresas privadas, situación que se repite con 82% de la televisión por UHF, 77% de la radiodifusión en amplitud modulada (AM) y 68% de la radiodifusión en frecuencia modulada (FM).La casi totalidad de los canales privados esta en manos de la oposición. Una oposición que desde 1999 han negado la validez de los 8 procesos electorales acaecidos. Ante los informes positivos de los organismos internacionales de observación electoral, una parte de esa oposición reconoció la victoria de Chávez en las pasadas elecciones del 3 de diciembre, aunque anunció una dura oposición.
Durante estos años la labor de oposición política ha recogido muchas de las prácticas consideradas normales en las democracias de todo el mundo. Sin embargo, en Venezuela la diferencia radica en que entre los contenidos de estos medios de comunicación, también abundan los llamamientos al sabotaje al gobierno, a desobedecer las leyes, a la utilización de la violencia como herramienta política e incluso llamamientos explícitos (no insinuaciones) al asesinato del Jefe del Estado.
Este tipo de prácticas están sancionadas por los consejos de regulación del espectro radioeléctrico de todos los países y ha llevado a la anulación de decenas de licencias y< multas en Norteamérica, Europa y Latino América . La legislación venezolana, también indica un conjunto de infracciones graves como causa de anulación de una emisora. Sin embargo desde la llegada de Chávez al poder ninguna televisión o radio ha sido clausurada. En realidad el dato es incorrecto: en los últimos años hubo dos medios de comunicación cerrados en Venezuela: la emisora estatal, el canal 8, durante el golpe de estado perpetrado por la oposición, el 11 de abril del 2002 y que fracasó por la magnitud de la movilización popular que invadió Caracas reclamando la liberación de Chávez. El otro cerrado fue el canal comunitario Catia TV, del barrio popular de Catia una de las barriadas más extensas de Caracas, cerrado en Julio del 2003 tras su toma por la policía metropolitana bajo las ordenes del entonces alcalde opositor a Chávez, Alfredo Peña. A pesar de que en ninguno de estos dos cierres se presentó argumento legal alguno, nunca hubo ninguna condena por parte de los medios privados venezolanos (más bien se aplaudió la medida) ni mucho menos por parte de los organismos internacionales o multinacionales de la comunicación que tan preocupados están ahora por los peligros para a libertad de expresión en Venezuela.
El canal RCTV tiene históricamente un amplio record de infracciones y mucho antes del gobierno de Chávez afrontó varios cierres temporales y multas por incumplimiento de las regulaciones venezolanas. Antes de su cierre tenía abiertos más de 2000 expedientes por incumplimiento de la ley de responsabilidad social (que entre otros regula el horario infantil, los contenidos de violencia y la extensión temporal de la publicidad entre programas).
De todos es conocida su participación, al menos en el aspecto mediático, en el Golpe de Estado del 2002 llamando a participar en las manifestaciones y derrocar al gobierno. A pesar de lo cual nunca recibió sanción alguna ni directivo o periodista fue procesado. Este fue un gesto del gobierno muy criticado por parte de la población, que hay que enmarcar en su política de hacer borrón y cuenta nueva tras el golpe de estado, llamando a todos los venezolanos a convivir en el respeto a la constitución votada masivamente en 1999. Sin embargo, RCTV habiendo decidido apostar por una fiera oposición al gobierno del presidente Chávez, profundizo en una forma de hacer televisión amarillista, efectista y con frecuentes ejercicios de demagogia informativa, expulsando de la cadena a las voces discrepantes con esa práctica televisiva (entre ellos al actual presidente de Telesur). A pesar de los reclamos populares, nada le paso a RCTV mientras estuvo vigente su licencia. Ahora bien, terminado el plazo de concesión, nadie debería asombrarse de que el gobierno haya optado por no renovar la licencia de emisión en abierto a una cadena con semejante forma y usos de hacer televisión, y apueste por sustituirla por una televisión de servicio público.
Sin embargo, asistimos en estos días a un endurecimiento de los ataques contra el gobierno venezolano argumentando que Venezuela es un país donde no hay libertad< de prensa ni de expresión. No se suele tener en cuenta el reparto, antes mencionado, de las licencias de TVs y Radios, o de la Prensa (de cuatro diarios de tirada nacional, tres son abiertamente antigubernamentales mientras que el cuarto ejerce un apoyo no exento de fuertes críticas y denuncias). Esta afirmación de falta de libertad de expresión parece que se basa en la decisión de no renovación de la licencia de emisión en abierto al canal Radio Caracas Televisión (RCTV) e ignora que Venezuela es uno de los pocos países donde, desde la llegada al poder de Chávez, no se han impuesto sanciones graves contra ninguna televisión o radio y menos aún se ha anulado la licencia a ningún medio.
Es relevante para analizar el caso, que la actual coyuntura es percibida por amplios sectores sociales con claros paralelismos a la situación que precedió al fallido golpe de estado del 11 de Abril del 2002 o al posterior paro petrolero que hundió la economía Venezolana durante el segundo semestre del 2002.
Para ejemplificar este calentamiento consultar el video que pueden encontrar en youtube http://www.youtube.com/watch?v=nbwJTVbYLoM Son muchos los análisis que apuntan a una nueva estrategia golpista, de cuya agenda formarían parte algunos clásicos de la desestabilización: la creciente situación de violencia callejera, con frecuentes y misteriosos tiroteos nocturnos en los barrios y en el centro, las bombas no revindicadas de las pasadas semanas (embajada de Bolivia, el metro de Chacaito, ect…), el boicot en el abastecimiento de alimentos a las grandes ciudades desde hace ya dos meses y el clima informativo creado por las multinacionales de la información claramente posicionadas contra el gobierno y del cual quiero exponer cuatro claros ejemplos:

-Internacionalmente no se ha informado adecuadamente sobre el contexto de la primera carga policial (el domingo 27 de mayo en la noche). Como ha quedado grabado por las cámaras, el cordón policial fue tiroteado con balas desde dos vehículos situados en la autopista que se encontraba a espaldas de los manifestantes y enfrente de la policía. Un policía fue alcanzado de pleno salvando la vida por el chaleco antibalas. Estas imágenes apenas han sido difundidas.
-No se han difundido a nivel internacional las imágenes de algunos de los manifestantes “pacíficos” de la oposición identificados con nombre y apellidos, y filmados anteriormente disparando en las manifestaciones que acaecieron durante el paro petrolero del 2002 hasta el 2003.
-Tampoco han tenido repercusión internacional las declaraciones de Leopoldo Lopez, alcalde del municipio de Chacao (una de los cinco municipios que forman la alcaldía mayor de Caracas) significativa al tiempo que visible cabeza de la oposición:
“hago un llamado a los jóvenes universitarios a que se organicen, a que se organicen entre las universidades, a que articulen mecanismos no pacíficos para poder expresar su frustración”. Dijo que había sido un lapsus, que cometió un error. En la rueda de prensa convocada para hacer pública su rectificación volvió a tener un lapsus diciendo “en todas las declaraciones que yo he dado, siempre he llamado a la protesta no pacifica”.
-Intencionadamente no se ha dado suficiente cobertura a “los errores” de la CNN (por los cuales luego se ha disculpado) destacando dos: La emisión de una crónica en directo desde Caracas acompañadas de unas imágenes de una carga policial pertenecientes a una manifestación en México. El segundo “error” de la CNN consistió en dar una noticia de Venezuela con la pantalla partida en dos donde la mitad de la pantalla la ocupaba Chávez y la otra, un líder de Al-Qaeda. Y el siguiente caso, sospecho que puede ser la noticia sobre la detención de un líder de la oposición> Oscar Perez: conducía un coche robado y ignorando el alto se dio a la fuga. Ocurrió< por la tarde y esta noche estaba en los programas de la TV presentándose como preso político. La FoxNews ya habla de que el gobierno de Chávez está a punto de caer por las protestas, cuando las manifestaciones de universitarios (mayoritariamente blancos) no han superado las 10.000 personas y circunscritas territorialmente a las zonas opositoras.

Tras ocho años, una cosa ha quedado clara tanto, para esa oposición que añora el anterior poderío económico, como para el gobierno de EEUU: Las posibilidades de derrotar electoralmente a Chávez son remotas.
Volviendo al tema que supuestamente nos ocupa, la información sobre el caso de RCTV tiende a situar la no renovación de la licencia de emisión en señal abierta a RCTV como un caso único.

La presente investigación que adjuntamos a continuación se encuentra todavía en proceso y fue realizada en por un equipo de personas que han recogido 236 casos de revocaciones (anulación de las licencias), no renovación, suspensiones temporales, clausuras o multas graves en varios de países. Significativamente algunos de ellos con gobiernos que claman contra la violación de los derechos de libertad de expresión en Venezuela por el caso de RCTV. Si alguien quisiera aportar nuevos datos o corregir la información de la investigación se agradece de antemano y se ruega escriba sus opiniones a libertaddecomunicacion@yahoo.com.

Tan solo se refieren (marcados en amarillo) los casos que han podido ser comprobados mediante la publicación en boletines oficiales del estado o, en apenas algunos casos, a través de la enciclopedia de Internet, Wikipedia. Considero que los casos recogidos por este método no tienen margen de duda, pero si hubiera algún error, asumo personalmente la responsabilidad. Quedan cientos de casos de los que tan solo tenemos constancia a través de la prensa y que como no hemos podido validar no aparecen en el informe.

Como última consideración cabe señalar que Venezuela es de los pocos países con una política clara de democratización de las ondas, conforme a la cual, las emisoras comunitarias o libres son apoyadas tanto en lo material como con formación. Todo lo contrario de lo que ocurre en el resto “del mundo libre” donde, lejos de recibir apoyos, las clausuras y multas por emisión pirata son el pan nuestro de cada día de las emisoras comunitarias y radios libres.

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